Origen de la cafetera

por Administrador

Con la muerte de Franco, Catalunya recuperó la autonomía, pero también se concedió a todas las regiones españolas, hubieran reclamado la autonomía o no. Es lo que se conoce como café para todos y esta es su historia.

Un mes después de la muerte de Franco, en enero de 1976, el rey Juan Carlos realiza su primer viaje oficial, viaja a Catalunya

“Tenía pensado que su primera visita tenía que ser a Catalunya porque el rey era perfectamente consciente de la importancia política, social y económica de Catalunya (…) El momento clave a mi juicio sin duda, que causó mayor impacto en Catalunya, fue el discurso del Tinell. Lo que no sabía yo, ni siquiera el gobierno, es que a mitad del discurso el rey empezaría a hablar en catalán. Era el reconocimiento a algo que es real y consustancial con la historia de Catalunya pero que había estado o perseguido, o postergado durante 300 años. Yo creo que ahí, el rey Juan Carlos se ganó el corazón de Catalunya” (Salvador Sánchez Terán, Gobernador de Catalunya 1976-1977)

Un mes después de la visita del rey, en Barcelona se producen unas multitudinarias manifestaciones en las que se pedía libertad, amnistía y Estatuto de autonomía.

“El tema autonómico estaba planteado en Catalunya y no estaba planteado en otros sitios. En Extremadura o en mi tierra, en la meseta, el tema era libertad y amnistía” (Rodolfo Martín Villa, ministro de la gobernación 1977-1979 y ministro de administración territorial 1980)

En Julio de 1976 el rey nombra a Adolfo Suárez presidente del gobierno en sustitución de Arias Navarro

“El pronóstico era ‘este gobierno no llega a comerse las uvas en Navidades’ pero el gran golpe fue la Ley de reforma política. Cuando el gobierno anuncia en septiembre la Ley y que la va a mandar a las Cortes hay un cambio perceptivo en los políticos”
(Salvador Sánchez Terán, Gobernador de Catalunya 1976-1977)

“Yo creo que desde el primer momento se dieron cuenta, -y Suárez era un hombre inteligente- de que sin resolver de algún modo el problema catalán era imposible consolidar la democracia y la monarquía” (Jaume Sobrequés, senador de Entesa dels catalans 1977-1979 y miembro de la comisión del Estatuto de Autonomía 1979)

En la Semana Santa de 1977 se legalizó al partido comunista, pero un hecho menos conocido fue el intento del equipo de Suárez en aquella época de redactar un proyecto de Constitución. En ese documento se preveía una amplia descentralización para todas las regiones y una autonomía de carácter federal solo para tres, las consideradas históricas: Catalunya, País Vasco y Galicia. Pero ese intento no tuvo éxito.

“El viejo franquismo sociológico confundía centralismo con uniformidad. Tenía los dos conceptos muy juntos y entonces dijeron ‘ya que no podemos tener centralismo, ya que vamos a tener que descentralizar, descentralicemos a todos por igual’. O sea, había un afán de uniformidad” (José Manuel Otero Novas, subsecretario técnico de Presidencia 1976-1977 y ministro de presidencia 1977)

En Francia vivía Josep Tarradellas, la figura que enlazaba con la legalidad republicana en el exilio. A pesar de la difícil relación con los políticos del interior, los partidos catalanes pedían su regreso y el restablecimiento de la Generalitat de Catalunya, pero Suárez no quería ni oír hablar de ello. Esto cambia después de las elecciones de junio de 1977, cuando en Catalunya ganan los partidos de izquierda, los socialistas y los comunistas del PSUC

“El gobierno Suarez y la UCD eran conscientes de que había que ir a un Estatut. ¿Cómo? Si se hace con las fuerzas que han ganado las elecciones -esto resultó clave- resultaría un gobierno social comunista y entonces surgió espontáneamente, ‘recurramos a Tarradellas’ , que es el líder histórico de la Generalitat“
(Salvador Sánchez Terán, Gobernador de Catalunya 1976-1977)

Cuatro meses más tarde, las negociaciones en Francia entre Tarradellas y Sánchez Terán, el enviado especial de Suárez, acaban con el acuerdo para el restablecimiento de la Generalitat y el retorno de Tarradellas como presidente. Los líderes catalanes reunidos en Perpiñán ratificaron el acuerdo.

“Es la primera vez que todos los partidos políticos, en los acuerdos de Perpiñán, adoptan un acuerdo por unanimidad y la primera que ese acuerdo es respaldado por unanimidad por los partidos políticos de ámbito nacional. Si hubiéramos seguido así otros 30 años más, otro gallo nos cantara” (Salvador Sánchez Terán, Gobernador de Catalunya 1976-1977)

En octubre de 1977 Catalunya recupera la Generalitat pero de momento con competencias prácticamente simbólicas. El gobierno de Suárez anuncia que extenderá la autonomía a todas las regiones que la soliciten y nombra a Clavero Arévalo, un catedrático de Derecho, ministro de las regiones.

“La autonomía no puede servir para enfrentar a unas regiones con otras sin perjuicio de que cada una defienda sus propios intereses. Este ha sido el espíritu con el que el gobierno ha querido dar respuesta a la voluntad del pueblo catalán, restableciendo provisionalmente la Generalitat, a través de un proceso que puede también a otras regiones españolas” (Manuel Clavero Arévalo, ministro de las regiones 1979-1980)

Clavero Arévalo es el padre intelectual del “café para todos”

“La preautonomía, en vez de pararse en el Pais Vasco, yo dije ‘no, esto tiene que seguir para todos’ Y en un titular de un periódico, que yo creo que fue El Pais, salió lo del “Café para todos”(Manuel Clavero Arévalo, ministro de las regiones 1979-1980)

A partir del retorno de Tarradellas se desata entre los políticos de toda España la pasión de pedir la autonomía para sus regiones.

“Hubo un esfuerzo de emulación de una sensibilidad autonómica más viva como era la catalana sobretodo. Porque la vasca tenía elementos más complicados -de terrorismo, etc, etc.-, con las demás comunidades que intentaron algunas inventarse, porque Castilla la Mancha, lo tradicional no era eso y Madrid solo tampoco era lo tradicional” (Gregorio Peces Barba, diputado del PSOE 1977-1982 y ponente de la Constitución 1978)

“Si el vecino lo tiene porque no yo ¿es que soy yo menos que mi vecino? Eso se llama emulación, una emulación que ha seguido existiendo para desgracia yo creo de este país” (Joaquin Leguina)

“El señor que manda en la Rioja, -y digo de la Rioja como podría decir otra cualquiera- dice ‘oye yo quiero ser como el de Valencia o el de Catalunya, yo quiero mandar más’. Porque todo político quiere mandar mas (hablando globalmente) porque se satisface su ego, es mas poderoso, coloca más gente, (…) y ahí hay una dinámica humanamente comprensible” (José Manuel Otero Novas, subsecretario técnico de Presidencia 1976-1977 y ministro de presidencia 1977)

En 1979 se redibuja el mapa de España con la aparición de nuevas comunidades: Cantabria y La Rioja (antigua Castilla la Vieja), Madrid (antigua Castilla la Nueva), la unión de Castilla (la vieja) y León y la anexión de la provincia murciana de Albacete a la región de Castilla la Nueva para formar Castilla la Mancha.

“Donde hubo más problemas yo creo que fue desde luego en el Pais Vasco que quería la anexión de Navarra. La UCD se negó y el PSOE tuvo una posición dubitativa al principio pero luego se añadió”
(Salvador Sánchez Terán, Gobernador de Catalunya 1976-1977)

“(A la anexión de Navarra al Pais Vasco nos opusimos) porque no teníamos las cosas claras. Cuando escuchamos a los socialistas de Navarra, no querían de ninguna manera y luego claro, ahí había el peligro, que de esa unión no iba a nacer una pasión fervorosa del País Vasco pero podía nacer una desespañolización fervorosa de Navarra”
(Gregorio Peces Barba, diputado del PSOE 1977-1982 y ponente de la Constitución 1978)

La Constitución elaborada por las Cortes españolas marcó el desarrollo de las autonomías y en su redacción participaron activamente los nacionalistas catalanes, mientras los vascos trataron de desvincularse y finalmente se abstuvieron La Constitución se aprobó en diciembre de 1978 y en un principio preveía dos vías de acceso a la autonomía, una rápida para las comunidades históricas (Catalunya, País Vasco y Galicia) y otra más lenta para el resto, con un periodo de 5 años para llegar a la autonomía plena. Pero no todo el mundo estaba de acuerdo con este acceso lento y se creó otra vía, la del artículo 151

“Yo a eso me opuse bastante incluso siendo ministro de las regiones y obtuve de Adolfo Suárez que hubiera comunidades que si se sometían a un procedimiento muy duro y rígido, distinto de las históricas, pudieran tener desde el principio una autonomía tan fuerte como las históricas. Conseguí el 151 y lo redactamos una tarde en mi casa de Madrid, Miguel Herrero de Miñón y yo” (Manuel Clavero Arévalo, ministro de las regiones 1979-1980)

Paralelamente a la Constitución, los parlamentarios catalanes, como los vascos y los gallegos, redactaron el Estatuto de autonomía. Vascos y Navarros obtuvieron el concierto económico pero en el caso catalán la propuesta de concierto ni siquiera llegó a Madrid

“El concierto económico, en Sau, en la comisión de los 20, solo lo pidió el señor Macià Alavedra, representante de Convergencia Democrática de Catalunya, delante de una negativa total de los demás partidos, encabezados por el señor Eduardo Martín del PSC y de todos los demás partidos” (Jaume Sobrequés, senador de Entesa dels catalans 1977-1979 y miembro de la comisión del Estatuto de Autonomía 1979)

Una vez aprobados los estatutos de autonomía de Catalunya y País Vasco el gobierno de Suárez se planteó frenar el proceso autonómico

“Cuando aprobamos la madrugada del 7 de agosto el estatuto de Autonomia allí en la Moncloa, del año 1978, el señor Pérez Lorca, que era el que lo dirigía en representación del gobierno, nos dijo que se había acabado, que no habría más estatutos. Y dirigiéndose a Joan Reventós le dijo que ya había hablado con los socialistas y que ya sabía que no aprobarían más estatutos de autonomía” (Jordi Pujol)

“Felipe González yo creo que al inicio pensó y Alfonso Gerra, sobretodo Guerra, que es con quien más he hablado de este asunto, que las autonomías debían haberse reducido a dos, Catalunya y País Vasco. Pero claro, luego le surgen dentro de su propia familia, concretamente en Andalucía, todo un movimiento autonomista, emulador, anticatalán, porque hay que decirlo todo bien claro, muy fuerte” (Joaquin Leguina)

El presidente andaluz, encabezado por el presidente de la Junta preautonomica, Rafael Escuredo, decidió reclamar el acceso a la autonomía por la vía rápida, la del artículo 151

“Yo recuerdo que hable e hizo fortuna la frase que decía, ‘no queremos ser más que nadie pero tampoco menos’. Lo que estaba en juego al final es si se iba a construir un estado autonómico con un norte políticamente fuerte, con unas dosis de autogobierno político y económicamente fuertes y el resto quedaría desvertebrado. La España invertebrada de la que hablaba Ortega” (Rafael Escuredo, presidente de la junta de Andalucía 1974-1984)

“Ahí empezó aquello del ‘no menos que ellos’….’ellos’ siempre quiere decir los catalanes, no quiere decir los vascos porque a los vascos los tienen a parte. Y los vascos tienen, en cierto sentido, (…) la inteligencia de que ‘esto de España, ya se apañarán’. Nosotros en cambio queremos arreglar España. Y esto es un problema porque, gracias a esto los catalanes hemos hecho grandes servicios a España, y con mucha lealtad, pero como la queremos arreglar a nuestra manera y los españoles, la gran mayoría, ya están bien como están” (Jordi Pujol)

La vía rápida suponía tener que celebrar un referéndum en Andalucía, cada provincia tenia que pronunciarse por mayoría absoluta a favor, pero el gobierno de Suárez no quería que se celebrara el referéndum, creía que un acceso generalizado de las regiones a la autonomía por la vía del 151 supondría la celebración de referéndum y elecciones cada 20 dias durante 4 años. El gobierno quería la vía lenta y el ministro Clavero Arévlo dimitió, pero el referéndum tuvo que celebrarse. UCD pidió la abstención o el voto en blanco y puso todos los impedimentos posibles. De todas formas el referéndum se perdió, el SI salió en todas las provincias andaluzas menos en Almería y la ley establecía que tenía que salir en todas.

El PSOE, que ya había empezado una campaña muy dura contra Suárez, decidió que había que darle la vuelta al resultado del referéndum.

“El PSOE era entonces básicamente un partido andaluz y quería ganar Andalucía y para ganar consideran oportuno levantar la bandera de que ‘yo soy lo mismo que cualquiera’ y ahí nos montaron un conflicto a la UCD que yo creo que la UCD lo llevo mal. Por al final ceder para no perder las elecciones, las acabó perdiendo 40 años” (Jose Manuel Otero Novas, ministro de la presidencia 1977)

En primavera y en octubre de 1980 se presentan mociones de confianza contra el presidente Suárez. El tema central es la autonomía de Andalucía

“El problema es que la autonomía andaluza, con todas las dificultades que desde algunos puntos de vista se pudieran haber planteado, hubiera sido un magnífico ejemplo para demostrar ante el país, ese es el problema, que el tratamiento no tenía porque ser distinto para unas comunidades y para otras” (Felipe González en el Parlamento, 1980)

“Mientras sea presidente de la Junta de Andalucía, y este apoyado por la mayoría de esa institución, sepa usted que Andalucía no irá nunca por el 144, y puestos a ir estoy convencido de que irá por el 151” (Réplica de Rafael Escuredo a un parlamentario de UCD en el parlamento, 1980)

“Y aquello fue un poco quemar las naves, de decir oiga, esta batalla no se va a descolgar por un problema de un censo en Almería, de ninguna de las maneras”
(Rafael Escuredo, presidente de la junta de Andalucia 1974-1984)

El problema de Andalucía se resolvió con un acuerdo de UCD y PSOE. Andalucía accedería a la autonomía por la vía rápida sin necesidad de repetir el referéndum.

“Adolfo Suárez re rindió, por así decirlo, pero le dijo a Felipe González que el referéndum en Almería ya era una tontería hacerlo, que con una fórmula en la que los diputados y senadores de Almería pidieran todos el 151, se hacían dos leyes que quedaba esto”
(Manuel Clavero Arévalo, ministro de las regiones 1979-1980)

“A mi me dijo Felipe (González) ‘hay que buscar una solución a esto’ y yo le dije ‘oye, pues yo no se, como no quieras que metamos votos falsos pues no se me ocurre a mi ninguna solución’ Y entonces recuerdo que me dijo, ‘tu es que eres un juridicista, estoy harto de estas consideraciones jurídicas tuyas’ Y entonces yo me quité de en medio, y yo no se ni lo que hicieron”
(Gregorio Peces Barba, diputado del PSOE 1977-1982 y ponente de la Constitución 1978)

“Todo el mundo estuvo de acuerdo en decir ‘oye bueno, dejémoslo correr y hagamos ver que Almería también a ganado porque sino menudo problema que podemos tener” (Jordi Pujol)

“Y aquello fue un apaño, una ley orgánica y lo aprobó el congreso, el parlamento y punto” (Rafael Escuredo, presidente de la junta de Andalucia 1974-1984)

Andalucía fue la primera y única comunidad que accedió a la autonomía por la vía rápida. También eso fue un pacto entre los grandes partidos (UCD y PSOE). A Andalucía se le reconocieron las mismas competencias que a las comunidades históricas, con parlamento y tribunal superior de Justicia. Y con Andalucía el café para todos estaba servido.

“Andalucía rompe el esquema constitucional y a partir de ese momento ya no es posible establecer el criterio de que van a haber unas comunidades que van a disfrutar de menos poder político que otras. Y de algún modo, el principio que se establece es ‘oiga’, hay 17 comensales a la mesa, hay 17 platos y se sirve usted a la carta” (Rafael Escuredo, presidente de la junta de Andalucia 1974-1984)

“17 autonomías, 17 parlamentos, 17 cuerpos de policía,….. todo esto representa unos gastos de un orden tan importante que no se si el Estado lo podrá aguantar” (Josep Tarradellas)

Anuncios