Balanzas fiscales

por Administrador

Con la llegada del tripartito al gobierno de la Generalitat se puso encima de la mesa la necesidad de elaborar unas balanzas fiscales oficiales  que permitieran saber lo que recibe y aporta cada comunidad –el territorio, no su gobierno- para cuantificar el nivel de solidaridad existente, acabar con las acusaciones infundadas de insolidaridad y poder negociar con datos objetivos  posibles modificaciones en la redistribución de los recursos con el gobierno central. Este accedió a facilitar los datos necesarios para que la Generalitat pudiera calcular las  balanzas -en lo que afecta a Catalunya, no al resto de comunidades- y accedió también a calcular y publicar las balanzas de todas las comunidades, cosa que hizo en 2005 y que tenía que haber hecho cada cierto tiempo aunque no lo ha vuelto a hacer.

El calculo consiste en estimar lo que recauda el gobierno central via impuestos en las comunidades y lo que gasta en cada una de ellas, básicamente a través del sistema de financiación (autonomica y de la administración local), de las inversiones en infraestructuras y de los gastos de la Seguridad Social.

Los métodos de cálculo son básicamente dos –con variantes que no vienen al caso-, el de flujo beneficio y el de flujo monetario. A grandes rasgos la diferencia entre los dos consiste en que el primero estima que hay unos gastos que benefician a todos los españoles por igual (como el Museo del Prado) y su importe se reparte entre todas las comunidades, mientras el segundo estima que esos mismos gastos benefician únicamente al territorio en el que se hacen (en el caso del museo del Prado a Madrid).

La diferencia entre lo que se aporta y lo que se recibe es el déficit o superávit fiscal. Como apuesto a que todo el mundo estará de acuerdo en que lo más beneficioso para una CCAA es poner el museo del Prado en esa CCAA y no en la del vecino, nos centraremos en los resultados por el método del flujo monetario.

El resultado de las balanzas de 2005 -calculadas por el gobierno central- por el flujo monetario mostró que las comunidades que aportaban más de lo que recibían –y que por tanto eran solidarias con el resto- fueron Baleares (14,2%), Catalunya (8,7%), Valencia (6,32%), Madrid (5,57%), Navarra (3,18%), Murcia (2,13%) y.Pais Vasco (1,35%). Las que más recibieron fueron Extremadura (17,78%) y Asturias (14,83%), muy por encima de lo que recibieron las dos siguientes, Galicia (8,19%) y Castilla y Leon (7,57%). Para hacernos una idea de lo que supone el déficit fiscal de Catalunya del 8,7% sobre el PIB, son unos 14.800 millones de euros que equivalen aproximadamente a la mitad del presupuesto de la Generalitat.

balanzas2005

Algo que llama mucho la atención en estos resultados es que no guardan ninguna relación con el PIB per cápita de las comunidades, de tal modo que comunidades que recibían solidaridad como La Rioja, Aragón, Cantabria y Castilla León se situaban por encima de comunidades que eran solidarias y tenían menor PIB per cápita como Valencia y Murcia, o en el caso de Castilla Leon, por encima de comunidades que recibían muchos menos recursos y disponían de un PIB per cápita muy inferior, como Galicia, Castilla la Mancha y Andalucía. Estos desajustes se deben a que la redistribución no se basa en ningún criterio objetivo, solo en el criterio arbitrario del gobierno de turno, ya que este prácticamente solo esta sujeto por las obligaciones que tiene contraídas con las personas que han cotizado a través de la Seguridad Social y demuestran la conveniencia de las balanzas como mecanismo de transparencia y control, más allá de los intereses particulares que pueda tener cada cual.

La neutraliación

Aunque el gobierno central solo elaboró las balanzas en 2005, la Generalitat lo ha venido haciendo de forma regular y los cálculos muestran que el déficit fiscal de Catalunya ha sido constante en torno al 8% (resultado neutralizado) y entorno al 7% (resultado sin neutralizar) durante todos estos años.

La suma de lo que aportan y reciben todas las comunidades es una suma 0, pero cuando además del dinero recaudado mediante impuestos entra en juego el dinero que proviene del endeudamiento del Estado, hay que ajustar el resultado para que la suma siga siendo 0. Esto se hace considerando que ese dinero adicional que sale de los mercados lo aporta cada uno de los territorios en función de su aportación al conjunto, ya que serán los ciudadanos y las empresas de esos territorios quienes en un futuro tendrán que devolver la deuda contraída a través de la recaudación fiscal.

Quienes ya están bien como están y niegan sistemáticamente los resultados de las balanzas fiscales, encontraron un filón en la neutralización para su estrategia de la confusión y el negacionismo, ya que en estos años de crisis los resultados sin neutralizar han llegado a mostrar un superávit fiscal para Catalunya, debido al fuerte endeudamiento de la administración central. Erroneamente o malintencionadamente -lo mismo da-, han pensado que ese dinero adicional que provenía del endeudamiento, provenía en realidad del gobierno central o de otras partes de España. Desde UPyD y C’s hasta todo un ex ministro de economía como Josep Borrell cayeron en el error para cargar contra la Generalitat y los soberanistas.

Lo que pasaron por alto quienes se agarraron de este modo a la neutralización es que en los años en que en lugar de endeudarse, el gobierno central devolvía dinero a los mercados para reducir su endeudamiento, los resultados se invertían y los resultados sin neutralizar fueron superiores a los neutralizados. Esto pasó en los años 2005, 2006 y 2007. Si en el año 2007 el resultado neutralizado fue de unos 16.000 millones, el resultado sin neutralizar llegó a los 21.000 millones.

De hecho si se considera la media histórica, prácticamente no hay diferencia entre el défcit fiscal neutralizado y sin neutralizar para el periodo 1986-2009 (8% y 7,6%)

¿Cual debería ser el resultado de las balanzas?

Si se aceptara como criterio justo o de equidad que cada comunidad aportara en función de su capacidad (PIB) y recibiera en función de sus necesidades (población), para el periodo 2005-09, en que el déficit fiscal catalán sin neutralizar se situó en 13.849 millones de euros anuales de media (7,4% del PIB), el déficit fiscal se tendría que haber situado en 7.901 millones de euros (4,2% de PIB)

Vendo estos resultados, resulta delirante que se diga que los impuestos los pagan los ciudadanos y no los territorios, como si en los territorios no hubiera ciudadanos y las infraestructuras no se hicieran en los territorios, o que se justifique el déficit fiscal de Catalunya diciendo que los impuestos son progresivos y pagan más quienes más tienen, como si el problema estuviera en la recaudación y no en la redistribución.

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